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Transcurridos unos días desde que finalizó la Conferencia de las Partes en Durban, COP17, organizada por la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), es hora de hacer un primer balance. Lo haremos bajo un triple ángulo y bajo la óptica empresarial: Decisiones de la Plataforma de Durban, Consecuencias a corto y medio plazo, Retos y oportunidades para nuestro país. En Durban se realizaron avances en todos los temas. Entre los más significativos destacan los tres siguientes: 1) La extensión del Protocolo de Kioto a un segundo período que se extenderá del 1 de enero de 2013 a finales de 2017 (ó 2020); durante este período los países del Anexo I (España entre ellos) deberán reducir sus emisiones de Gases con Efecto Invernadero (GEI) entre un 25% y un 40% por debajo del nivel que tenía en país en 1990. Importante recordar que el primer período de Kioto (de enero 2008 a diciembre de 2012) obligó a los países del Anexo I a reducir sus emisiones en bloque en un 5,2%. La diferencia del primer período al segundo período de Kioto es notable. 2) Los 194 países (las Partes) acuerdan que habrá un nuevo pacto para suceder a Kioto y que será legalmente vinculante para todos los países. Las Partes se han dado de plazo hasta 2015 para negociar los detalles de cuánto deberá reducir cada país durante este nuevo pacto post-Kioto. 3) El Fondo Climático Verde (FCV) acordado en Cancún en 2010, se hace operativo, nombrándose un Consejo formado por 24 países (12 desarrollados + 12 en desarrollo) y se acuerda que las primeras reuniones tendrán lugar en Suiza y Corea del Sur. Algunos países ya han empezado a dotar de recursos económicos al FCV para que éste sea operativo cuanto antes. Recordemos que el FCV deberá recibir fondos de capital privado y público de países desarrollados para ayudar a los países en desarrollo en temas de mitigación y adaptación al cambio climático y que este fondo debe crecer progresivamente desde 2012 hasta alcanzar los 100 mil millones de dólares anuales en 2020. Las consecuencias de lo decidido en Durban son claras a medio plazo. Los países deberán ponerse de acuerdo en los compromisos de emisiones. En este sentido, España deberá ponerse de acuerdo con sus socios de la UE. Otros países de la UE ya se han situado en el pelotón de cabeza, como Alemania, con el anuncio en Durban de reducción de un 40% de sus emisiones hasta 2020. El nuevo gobierno que acaba de entrar en nuestro país dispone de poco tiempo, pues las propuestas deben presentarse ante la CMNUCC antes del 1 de mayo de 2012. Para ello deberá entrarse en un análisis en profundidad del tema. Las informaciones que a menudo se encuentrar en los medios de comunicación de nuestro país tienden a ser superficiales. A menudo nos quedamos con la música que nuestro país ha firmado el Protocolo de Kioto (somos de los ‘buenos’) y que otros, como los EEUU o China no lo han ratificado. Esta análisis tan simple nos lleva a la parálisis, sino directo al fracaso. Las emisiones se miden en toneladas de CO2 por cápita; está claro que no se puede comparar el uso de combustibles fósiles que hace una gran ciudad como Madrid, con el de Morella. La primera tiene una población superior a les 3 millones, mientras que la segunda no supera los 3 mil. Del mismo modo, no se puede comparar España con los EEUU, o con China. Los EEUU han disminuído sus emisiones por cápita en un 13%1, pasando de 19,46 a 16,90, a pesar de no haber ratificado Kioto. China se encuentra a 5,41 y la media por cápita mundial está según la estadística de la AIE en 4,29. España aumentaba sus emisiones (base 1990) en más de un 30% en la estadística de hace dos años. Según los datos más recientes de la AIE, con 6,17 ton CO2/año, el aumento es de sólo un 17% (un poco por encima de lo que nos permite Kioto como país dentro de la UE, un 15% de aumento). Obvia decir que este menor aumento de las emisiones se debe en gran medida a la crisis en nuestra economía. Por último, quiero hablar del reto y gran oportunidad que esto supone para nuestro país y para nuestras empresas. Los datos citados antes muestran que hasta ahora no se han hecho las cosas bien en cuanto a cambio climático. Hay países que ya van por reducciones de más del 20%, como el Reino Unido o Alemania. Las Empresas y las Administraciones de estos países educan al consumidor explicando los beneficios de la eficiencia energética (es uno de los grandes pilares de la nueva economía) para el propio bolsillo y para el conjunto de la sociedad. La Economía Baja en Carbono supone una gran transición tecnológica y social de la que nuestro país no puede estar ausente. Deberemos reducir en las próximas décadas las emisiones de GEI por cápita hasta niveles de 2 ton CO2 por persona y año. El tren de la Economía Baja en Carbono ya ha arrancado, pero aún no ha dejado la estación. Estamos a tiempo, si nos apresuramos, de subirnos al tren y llevar a cabo una profunda transformación que durante las próximas décadas nos aleje de tecnologías obsoletas. El tiempo, para nuestra economía y para el planeta, apremia. Jaume Josa Fundador de Inno-Terra y Empresa miembro de la FEC (1) CO2 Emissions from fuel combustion 2011 Highlights, AIE 2011. Valores actualizados hasta 2009. |