SALA DE PRENSA

Noruega se adelanta 3 años a la disminución de CO2 en transporte

Los coches son responsables de alrededor del 12% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en la Unión Europea (UE), el principal gas del efecto invernadero. Por esta razón, los –por aquel entonces (en marzo de 2014)– veintiocho países dieron su visto bueno a la norma que obliga a los fabricantes de coches a reducir las emisiones de CO2 de los vehículos hasta 95 gramos por kilómetro hasta 2020. Por poco realista que pudiese parecer en aquel momento, Noruega se ha adelantado tres años a la norma de la UE: la venta de coches eléctricos e híbridos supusieron más de la mitad de las matriculaciones del país escandinavo en 2017.

Un récord sin precedentes en parte propiciado por unas generosas subvenciones que amplían la ventaja del país en la transición desde los motores de combustión interna. Los coches eléctricos puros y los híbridos –que combinan batería eléctrica con motor diésel o gasolina– representaron el 52 por ciento de las ventas de coches nuevos en 2017, frente al 40 por ciento de 2016, según el Opplysningsrådet for Veitrafikken (OFV, el consejo de información de tráfico). «Nadie más se acerca en lo que respecta a la cuota nacional de coches eléctricos», ha señalado el jefe de la OFV Oeyvind Solberg Thorsen, subrayando a continuación que, «por primera vez, vemos al mercado de los combustibles fósiles por debajo del 50 por ciento».

Cambio climático

Oslo exime del pago de numerosos impuestos y peajes de autopistas a los coches eléctricos y, a menudo, sus propietarios pueden aparcar y cargar sus vehículos gratuitamente. Por otra parte, casi toda la electricidad del país nórdico es por generación hidroeléctrica, por lo que la transición ayuda a reducir la contaminación atmosférica y a luchar contra el cambio climático. En 2017, la Agencia Internacional de Energía (AIE) indicó que Noruega estaba muy por delante de otros países como Holanda, Suecia, China, Francia y Reino Unido en ventas de coches eléctricos.

Según la AIE y, a pesar de que paradójicamente Noruega es el mayor productor de crudo de Europa occidental, las ventas de coches eléctricos en el país escandinavo escalaron hasta el 39 por ciento en 2017 desde el 29 por ciento de 2016. Holanda fue segunda a gran distancia con un 6,4 por ciento: «La transición ha ido más rápido de lo que pensábamos y todos los grandes fabricantes se están apuntando a la producción de coches de combustible no fósil», subrayó Thorsen.

Fuente: ABC