SALA DE PRENSA

Merkel y Hollande reclaman más fondos y compromisos ante el cambio climático

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, unieron hoy sus fuerzas para evitar que fracase la Cumbre del Clima que se celebrará en París en diciembre próximo y reclamaron a los países industrializados mayores aportaciones al Fondo Verde de Naciones Unidas.

Merkel y Hollande clausuraron el sexto Diálogo del Clima de Petersberg, una de las citas previas al encuentro de París, y después se reunieron en la Cancillería para comparecer ante la prensa con un mensaje claro: se necesita un acuerdo “ambicioso y vinculante” en diciembre para sustituir al Protocolo de Kioto.

En el foro de Petersberg, en el que participaron 35 países, se comprobó que los compromisos hechos públicos por la comunidad internacional hasta el momento son insuficientes para lograr las metas fijadas, como limitar a dos grados el aumento de temperatura en la superficie del planeta a finales de siglo respecto a niveles preindustriales.

“Hacemos una llamada a la movilización; no hay tiempo que perder”, subrayó Hollande para invitar a que tanto los países industrializados como los emergentes presenten ya sus compromisos.

Merkel reconoció esa “urgencia” y anunció que Alemania duplicará hasta 4.000 millones de euros anuales (unos 4.400 millones de dólares al cambio actual) su aportación al Fondo Verde del Clima, que debería estar dotado con 100.000 millones de dólares para 2020 con el fin de asistir a los países en desarrollo más vulnerables al cambio climático.

“Los países emergentes no aceptarán ningún acuerdo si no son acompañados en sus esfuerzos”, avisó Hollande.

Alemania garantizó a Francia que hará todo lo que esté en su mano para movilizar nuevas contribuciones y compromisos en la cumbre del G7, que presidirá en junio.

La lucha contra el cambio climático motivó el encuentro de Merkel y Hollande en Berlín, pero en su reunión en la Cancillería ambos repasaron el resto de la agenda bilateral, europea e internacional.
Los dos mandatarios dejaron claro sus deseos de coordinar sus mensajes hacia el exterior, sin que les afecten cuestiones como los presuntos casos de espionaje estadounidense a objetivos franceses, con apoyo de los servicios secretos alemanes.

Ante la crisis griega, Merkel y Hollande recordaron al Gobierno de Atenas que el tiempo se acaba y le apremiaron a alcanzar un acuerdo con las instituciones acreedoras.

“El programa debe estar concluido para final de mayo”, recordó la canciller, que exigió “pasos claros” en los próximos días en las negociaciones.

Hollande, por su parte, reiteró la apuesta europea por que Grecia permanezca en el euro e instó a las partes a “hacer todo lo necesario para que a final de mayo haya una solución” a la cuestión helena que sea “viable” y “duradera”.

La inmigración y las oleadas de refugiados que intentan alcanzar las costas europeas desde el norte de África centraron también parte de la reunión, con dudas respecto a las soluciones propuestas en Bruselas.

Para Hollande, no puede haber un sistema de cuotas para la acogida de inmigrantes que llegan a la Unión Europea (UE) por motivos económicos porque para ese fenómeno existen leyes que deben aplicarse, pero “no tiene sentido” que las haya tampoco en una cuestión como el derecho de asilo.

Quienes llegan a Europa de forma ilegal para buscar trabajo pensando que es un continente de prosperidad deben ser expulsados, subrayó, pero no se puede rechazar a aquellos que tienen derecho a solicitar asilo porque se haya superado una cuota.

La Comisión ha planteado un sistema de cuotas para distribuir a los demandantes de asilo que ya están en la UE en casos de emergencia, teniendo en cuenta factores como el producto interior bruto (PIB), la tasa de desempleo, la población o los esfuerzos previos de acogida de refugiados del país, un modelo al que también se ha opuesto España.

Hollande recordó que Francia, aunque por detrás de Alemania y Suecia, se encuentra en el grupo de cuatro o cinco países que acogen al 75 % de los refugiados en Europa y abogó por estudiar una fórmula que implique al resto de socios en la “repartición” de ese esfuerzo, sin dar más detalles.

Según explicaron en la rueda de prensa, han encargado a sus ministros de Interior que estudien un sistema para repartir los esfuerzos de acogida de refugiados en base a la propuesta de la Comisión.

Respecto al acuerdo europeo para planificar una misión naval en aguas del Mediterráneo para luchar contra las redes que trafican con inmigrantes, la canciller alemana advirtió de que la solución está lejos porque sólo puede ponerse en marcha con un “claro” respaldo jurídico internacional, lo que exige una resolución favorable del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Fuente: El Economista