SALA DE PRENSA

Macron implica a los actores económicos en la lucha contra el cambio climático

Cuando Donald Trump anunció el pasado 1 de junio que Estados Unidos abandonaba el histórico Acuerdo del Clima sellado en París en el 2015, el presidente francés, Emmanuel Macron, no desaprovechó la oportunidad para ocupar el espacio que dejaba el magnate norteamericano y erigirse en el nuevo abanderado mundial de la lucha contra el cambio climático.

‘Make our planet great again’, dijo entonces, retomando el eslogan de campaña de Trump (‘Make America great again’). Este martes, de nuevo en París, el presidente francés ha reunido a delegaciones de 130 países y representantes del mundo financiero internacional para iniciar una nueva etapa en el combate contra el calentamiento global, una batalla que, a su juicio, se está perdiendo.

“No vamos bastante deprisa y eso es un drama”, ha alertado en la apertura de la cumbre bautizada como One Planet Summit, organizada junto a Naciones Unidas y el Banco Mundial con la intención de implicar al sector económico en los ambiciosos objetivos fijados en la capital francesa hace justo dos años.

El presidente francés quería compromisos concretos de los participantes para atenuar los efectos del cambio climático y movilizar fondos orientados a rebajar las emisiones de gases de efecto invernadero, poniendo el acento en los recursos públicos y privados destinados a energías renovables, transportes limpios, viviendas sostenibles o cultivos ecológicos. En definitiva, a financiar la transición hacia una economía verde.

Macron puede haber ganado su apuesta porque durante la jornada se han sucedido los anuncios de empresas e instituciones que han dado un espaldarazo al carácter irreversible del Acuerdo de París.

Fin a la financiación del petróleo

El Banco Mundial no financiará la explotación de petróleo y de gas después del 2019, salvo excepciones en determinados países pobres. Un total de 225 fondos de inversión presionarán a un centenar de compañías líderes en contaminación para que caminen hacia producciones limpias y unas 91 empresas galas destinarán 300.000 millones de euros en acciones ecológicas.

La cumbre de París no trataba de hacer balance, aunque en su intervención Macron dejó claro que las cosas no avanzan como deberían si se aspira a cumplir la promesa de evitar que la temperatura del planeta aumente más de los dos grados centígrados respecto a los niveles anteriores a la revolución industrial.

“Necesitamos un ‘shock’ en nuestros modos de producción”, confesaba el presidente al diario’ Le Monde’ horas antes de dirigirse en barco junto al resto de participantes a la Seine Musical, sede del encuentro. Un lugar simbólico situado en el antiguo bastión industrial de la fábrica de Renault en la isla Seguin, a las afueras de París.

12 compromisos

La cita se ha clausurado con 12 compromisos. Entre ellos, hacer frente a los fenómenos extremos que azotan a las regiones más vulnerables, especialmente las islas, o proteger zonas terrestres y fuentes de agua para contrarrestar los efectos de la desregulación climática antes del 2030.

El catálogo incluye fomentar la investigación, creando becas para jóvenes científicos y facilitar el acceso de las ciudades a la financiación pública y privada para crear infraestructuras, viviendas y transportes limpios. Con el fin de acelerar la transición hacia una economía libre de carbono, se publicará como muy tarde en el 2020 una hoja de ruta para lograr la neutralidad de las emisiones de carbono en el horizonte del 2050.

Asimismo, se quiere que empresas, organizaciones y gobiernos aúnen esfuerzos para acelerar la transición hacia energías renovables, y que los transportes, que ahora representan el 15% del total de emisiones, inviertan en sistemas limpios.

Varios países (Francia, Alemania, Reino Unido, Suecia y Holanda) fijarán un precio significativo del carbono. Además, bancos centrales y autoridades financieras presentarán el próximo abril un esquema de financiación verde. Por último, 23 bancos de desarrollo han acordado elevar a 200.000 millones de dólares los préstamos a los países más desfavorecidos.

A todo ello se suma una iniciativa de grandes fondos soberanos –Emiratos Árabes, Qatar, Arabia Saudí, Kuwait, Nueva Zelanda, Francia y Noruega- para destinar 15.000 millones de dólares de aquí al 2020 a proyectos climáticos.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha confirmado que España tendrá en breve una ley de lucha contra el cambio climático para cumplir el Acuerdo de París, aunque en declaraciones a los periodistas tras su intervención en el plenario admitió que “no se puede suprimir el carbón de un día para otro”.

A la tribuna de oradores subió también el exsecretario de estado norteamericano John Kerry, muy ovacionado, que calificó la decisión de Trump de “autodestructiva” . Por su parte, Anne Hidalgo, la alcaldesa de París, especialmente implicada en reducir los altos niveles de contaminación de la capital, elogió el valor de los numerosos alcaldes norteamericanos presentes en la cumbre. “Nuestras voces deben tapar las de los del mundo de ayer, que son los destructores del mundo de hoy y sin duda del de mañana”.

París aspira también a ganarle la batalla a Londres, en plena negociación del Brexit, para convertirse en la capital de la economía verde y atraer a los sectores que hagan la mudanza cuando el Reino Unido abandone la Unión Europea.

Fuente: El Periódico