SALA DE PRENSA

Los países se quedan cortos en la lucha contra el cambio climático

El mundo se queda corto en la lucha contra el cambio climático. Desde el ámbito científico se ha fijado como techo máximo asumible por el planeta que la temperatura a final de siglo sea de dos grados más respecto a los niveles preindustriales. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha analizado los compromisos que, hasta el pasado 1 de octubre, le habían remitido 147 Gobiernos. Según ha detallado este miércoles Christiana Figueres, responsable de cambio climático de la ONU, la extrapolación de esos compromisos previstos para el periodo 2020-2030 apunta a que el incremento de la temperatura rondará a finales de siglo los 2,7 grados, una estimación similar a la difundida recientemente por la Agencia Internacional de la Energía.

Las emisiones de gases de efecto invernadero actuales y las de las décadas anteriores han sido tales que el cambio climático ya no se puede revertir. “No vamos a solucionar el cambio climático, sus impactos ya los estamos viendo”, ha indicado Figueres durante una conferencia de prensa telefónica con varios medios de habla hispana. Ahora se trata de “manejar los riesgos futuros”.

Dentro de un mes, en París, se celebra la cumbre internacional en la que 196 Estados intentarán cerrar un acuerdo que sustituya el de Kioto y que se empiece a aplicar a partir de 2020. Uno de los puntos que se abordará será la mitigación, que se traduce en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente, de CO2. Los Gobiernos tenían hasta el 1 de octubre para presentar sus compromisos voluntarios de reducciones (INDCs). Un total de 147 países trasladaron a la ONU a tiempo sus aportaciones; ocho más lo han hecho después del plazo fijado. Figueres ha indicado que estos últimos casos no se han tenido en cuenta en el análisis que su departamento ha elaborado, que se presentará el viernes.

Figueres se ha mostrado optimista ante estos compromisos: “Tenemos al 100% de los países industrializados y más de cien de países en desarrollo”. Es decir, hay cerca de 150 países con una estrategia “planificada” de lucha contra el calentamiento. “Es mucho más que hace cinco o seis años”, añade. Además, ha recordado que, si no se aplicaran fórmulas de mitigación, el aumento de la temperatura a final de siglo estaría en cuatro o cinco grados, algo “absolutamente inmanejable”.

“Los esfuerzos de los países ya van a llevar a bajar la curva del crecimiento de las emisiones”, ha insistido Figueres, quien ha reconocido, sin embargo, que los esfuerzos “no son suficientes” para llegar a esa meta a largo plazo de los dos grados.

Otro de los motivos que llevan al optimismo a la responsable de cambio climático de la ONU es que, según su interpretación, los Estados han presentado “esfuerzos muy conservadores”, ya que ningún país quiere exponerse a que públicamente se le identifique como incumplidor. “Pienso que al llegar a 2025 y a 2030 muchos Estados habrán sobrecumplido sus esfuerzos”, ha vaticinado.

Acuerdo de París

Al margen de estos compromisos, los Estados tendrán que negociar un acuerdo en la cumbre de París, a la que asistirán, entre otros muchos líderes mundiales, los presidentes de EEUU y China. Ese acuerdo debe incluir mecanismos de control de las reducciones de emisiones y también la adaptación al cambio climático. Y uno de los aspectos que más está complicando el pacto es la financiación. “La financiación no está suficientemente clara”, ha dicho Figueres sobre el borrador que cerraron los negociadores de los 196 Estados la semana pasada en una reunión en Bonn.

La financiación y de la transferencia tecnológica es clave. A los países en desarrollo se les pide que “crecer sin emisiones” en las próximas décadas, detalla Figueres. Es decir, que renuncien a algo que han hecho los países ya desarrollados y que ha desencadenado el cambio climático.

Fuente: El País