SALA DE PRENSA

La Zona Franca tendrá la primera estación, en Barcelona, de gas natural comprimido y licuado para camiones

Un acuerdo entre Gas Natural Fenosa y Petronieves permitirá instalar estos puntos de recarga en la gasolinera de la compañía con sede central en Esparreguera

La gasolinera de Petronieves en cuestión ya es un tanto especial porque está diseñada para ofrecer los mejores servicios a los profesionales del transporte con salas de descanso, duchas, oficinas, restaurantes, párquines vigilados y abierta las 24 horas. Ahora, además, sumará la que será la primera estación de gas natural comprimido (GNC) y gas natural licuado (GNL) para camiones de Barcelona.

Un acuerdo firmado entre Petronieves, compañía afincada en Esparreguera, y Gas Natrual Fenosa permitirá construir estos nuevos puntos de recarga tras una inversión de 800.000 euros de la última compañía y que permitirá contar con la nueva instalación a finales de año.

De esta manera, Barcelona se sumará a la lista de otros municipios que ya cuentan con este tipo de estaciones, entre ellas, L’Hospitalet y Viladecans, por lo que se refiere a nuestro territorio. De hecho, Cataluña es actualmente la comunidad con más puntos de carga de GNL de España, que cuenta con un total de 42 siendo así un país líder a nivel europeo junto al Reino Unido. Referentes, pues, en un sector que se quiere potenciar, lo que explica que se vayan a abrir 20 estaciones públicas más en los próximos meses.

En el caso que nos concierne, la nueva estación de recarga de gas natural estará justo al lado del Port de Barcelona y de la Ronda Litoral, con lo que se prevé ofrecer el servicio a una cantidad importante de vehículos, entre ellos, camiones de la flota de Petronieves. En este sentido, la compañía baixllobregatense tiene previste transformar 25 de sus camiones diésel a gas natural en los próximos años con el objetivo de reducir las emisiones de CO2. En concreto, 4.300 toneladas de dióxido de carbono, entre otros índices.

Y es que el gas natural reduce en un 85% las emisiones de óxido nitroso y de partículas en suspensión, uno de los grandes males medioambientales de la zona metropolitana y principales contaminantes que afectan a la salud de las personas. Hasta 3.000 personas al año mueren por culpa de la contaminación en Cataluña, según datos científicos. Por otro lado, reduce en un 30% las emisiones de CO2, culpable fundamental del conocido efecto invernadero, el cual provoca el calentamiento global del planeta.

Además, de las ventajas medioambientales de este combustible al alza, es del todo competitivo a nivel económico en comparación con la gasolina o el diésel, ya que puede generar un ahorro de hasta el 30 y 50%, respectivamente. Por todo, en España hay ya hasta 5.200 vehículos que se alimentan de GNC o GNL, y continúa su expansión. Primer se dio en vehículos pesados como camiones o autobuses y ahora ya se está abriendo el mercado a los turismos.

Vehículos limpios por decreto

El conseller de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya, Josep Rull, ha anunciado que el departamento está preparando un decreto para instar a las administraciones a adquirir “vehículos limpios”. En concreto, se trata de vehículos que funcionen de manera eléctrica (también híbridos) o, precisamente, de gas licuado del petróleo o gas natural comprimido.

De esta manera se quiere incentivar la ambientalización de las flotas públicas para mejorar la calidad del aire. En este sentido, se modificarán también “las bonificaciones en los peajes de nuestra titularidad para dejar de favorecer a los coches diésel”, ha dicho Rull. De hecho, hasta ahora los peajes de la Generalitat solo bonifican los vehículos que menos dióxido de carbono emiten. En breve, se introducirán otros factores medioambientales y, por tanto, emisiones de otros contaminantes como el óxido nitroso.

Con estas medidas, Rull mantiene el pulso por lograr “el reto, que es reducir entre un 25 y un 30% el número de vehículos que entran en el área metropolitana de Barcelona para el año 2025: queremos menos coches y más limpios”.

Fuente: El Llobregat