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La temperatura del planeta subirá de 2,6 a 3,1 en el año 2100

El planeta Tierra se encamina al final de este siglo a un aumento de temperatura de entre 2,5 y 3,1ºC en comparación con los niveles de la era preindustrial, lo que supone superar el límite crítico de 2ºC fijado en el Acuerdo de París para evitar efectos irreversibles debido al cambio climático. Esta es la conclusión del último análisis exhaustivo dirigido por Malte Meinshausen, de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Melbourne (Australia), sobre los 189 planes nacionales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero presentados por los países con motivo de la Cumbre del Clima celebrada en la capital francesa el pasado mes de diciembre.

El estudio, publicado en la revista ‘Nature’ y en el que han participado científicos de Alemania, Australia, Austria, Brasil, China, Países Bajos, Sudáfrica y Suiza, señala que, si bien los resultados suponen una mejora respecto a los escenarios actuales, aún están lejos del objetivo de 2ºC y más aún de la meta de 1,5ºC, también recogida en el Acuerdo de París. “La comunidad internacional logró un éxito sin precedentes con el Acuerdo de París: trazar el camino común hacia una economía sin carbono en la segunda mitad del siglo. Pero las políticas nacionales tienen ahora que seguir el impulso internacional”, apunta Meinshausen. Este profesor asistió a las negociaciones de París y es uno de los climatólogos más respetados del mundo. Él y su equipo analizaron los 189 planes nacionales (llamados Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional o INDC, por sus siglas en inglés) presentados antes o después de la Cumbre de París.

Esos planes no son finitos y pueden ser modificados, hasta el punto de que los países deben revisarlos cada cinco años cuando se ratifique el Acuerdo de París. Pese a ello, los científicos indican que el objetivo de 2ºC es todavía alcanzable. El estudio indica que, para lograr la meta de no superar el límite de 2ºC, conviene poner en marcha iniciativas adicionales relacionadas con los sectores de la energía solar, la energía eólica, la silvicultura y el metano, objetivos para la aviación internacional y el transporte marítimo, y el desarrollo de la biomasa sostenible en combinación con la captura y el almacenamiento de carbono.

Fuente: La Razón