SALA DE PRENSA

La cumbre de París presiona al mundo de las finanzas a favor de las inversiones contra el cambio climático

El presidente francés Emmanuel Macron instará hoy martes a los países ricos y a las empresas de todo el mundo a aumentar la financiación climática para acelerar los esfuerzos para combatir el cambio climático y ayudar a las naciones más pobres a afrontar los efectos del calentamiento. Sin embargo, como marco de fondo se debate la necesidad de que el modelo financiero asuma los riesgos del cambio climático y actúe en consecuencia a la hora de planificar las inversiones. Macron organiza la cumbre One Planet en el segundo aniversario del acuerdo climático de París (2015), en el que casi 200 gobiernos acordaron poner fin a su fuerte dependencia de los combustibles fósiles y limitar las emisiones de gases invernadero. Unos 50 jefes de estado y destacadas figuras de la economía y las finanzas acuden a esta conferencia. AXA, ING y fondos de inversiones norteamericanos han anunciado que apoyan esta transformación a favor de una economía verde.

Macron querrá mostrar que se sigue avanzando hacia esos objetivos ambiciosos, incluso después de que el presidente Donald Trump anunciara en junio que retiraría a Estados Unidos del pacto. Las naciones en desarrollo dicen que los países industrializados no van por buen camino en un compromiso para movilizar 100.000 millones de dólares al año para 2020 -tanto de fuentes públicas como privadas- para ayudarles a reducir su dependencia de los combustibles fósiles (asumiendo fuentes de energía más ecológicas) y a adaptarse a los efectos del cambio climático.

“Lo que falta son proyectos concretos con financiamiento real”, dijo Macron a fines del mes pasado. Estados Unidos enviará solo una delegación oficial de la Embajada de París, pero estarán las superestrellas Leonardo Di Caprio y Arnold Schwarzenegger así como el gobernador de California Jerry Brown, líder de la sexta economía más grande del mundo.

La cumbre debe servir para enfocar cómo las instituciones financieras públicas y privadas pueden movilizar más dinero y cómo los inversionistas pueden presionar a los gigantes corporativos para que cambien hacia estrategias más ecológicas. “La pieza que falta del rompecabezas es la financiación para ayudar a los países más pobres del mundo a acceder a energía limpia para que no sigan el camino del mundo rico alimentado con combustibles fósiles”, dijo Mohamed Adow, líder de la organización sin fines de lucro Christian Aid. “Sin una financiación adecuada, no hay forma de que los países en desarrollo puedan hacer frente al cambio climático o descarbonizar lo suficientemente rápido como para cumplir los objetivos de París”, añadió.

Tras el abandono de Trump

El presidente francés, Emmanuel Macron, lanzó la idea para recordar el histórico acuerdo de 2015 contra el calentamiento global. El acuerdo tiene como objetivo contener el aumento de la temperatura por debajo del umbral crítico de 2° C (respecto a la de la época preindustrial) para evitar los daños más catastróficos.

Sin embargo, sobre la base de los compromisos asumidos por los Estados, el planeta todavía se mueve en dirección a un aumento de temperatura de + 3° C. Ya el actual incremento, cifrado en un 1° C, ha provocado deshielos intensos, subidas del nivel del mar o fenómenos climáticos extremos. Para reducir los gases de efecto invernadero y alcanzar los objetivos se requerirán inversiones masivas.

Más que mera solidaridad

Teresa Ribera, directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (Idris, por sus siglas en inglés), sostiene que la cumbre es mucho más que una mera conferencia para “buscar dinero”, pues lo que se pretende es cambiar el actual modelo financiero, de inversiones y de ahorro para lograr incorporar la perspectiva de la mitigación climática en la economía.

“No se trata de revisar el actual nivel de financiación de las políticas contra el cambio climático, sino de modificar todo el sistema financiero, así como la actividad industrial e inversora” para que tenga en cuenta los riesgos climáticosu, señala.

“Reunir 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020 es una parte significativa del problema en términos absolutos, pero no en términos relativos. Eso es sólo una parte del flujo financiero a escala global. Tenemos que ver qué se hace al margen de esa contabilidad de los 100.000 millones”, expone.

Ribera considera que afrontar el cambio climático exige superar un esquema de mera solidaridad del mundo desarrollado con las naciones más desfavorecida y vulnerables al calentamiento, y que hay que buscar cómo transformar el actual modelo económico, la industria y mundo financiero.

Ahora, que actúen los bancos

En este sentido, pone como ejemplo la estrategia de la empresa aseguradora francesa AXA, que está aplicando un plan para transformar su cartera de inversión para incorporar productos y activos con menos riesgos ante el cambio climático, para hacer más atractivos nuevos fondos e inversiones más decantados hacia una economía verde y encaminados en esa buena dirección.

Ribera estima el planteamiento de los riesgos climáticos ha sido asumido por las inversiones a largo plazo. “Ahora, hace falta que lo tengan en cuenta los bancos, quienes que prestan dinero”, sentencia. “Y ahora hay dificultades con los que operan a corto plazo, pues no se sienten penalizados, y que creen que se puede hacer dinero con el petróleo para recoger los beneficios en seis meses”.

“Pero eso, cada vez, va a tener más dificultades”, remacha. Esta experta cree que la cumbre debe servir para debatir sobre qué procesos regulatorios y qué tipo de decisiones de Estado pueden adoptarse en esta línea. “La regulación financiera y el Banco de España deben incluir en sus informes anuales la evaluación de riesgos en que incurren las empresas cotizadas. También se necesita cambiar un sistema fiscal, que sigue subsidiando actividades con impactos negativos, como el carbón o el gas. La fiscalidad deben recoger valores positivos, de cambio ambiental. Hay que liberar recursos a subsidios perniciosos, aunque valorando los impactos sociales de esta decisión, y sustituirlos por inversiones en innovación y transformación”, enfatiza.

Axa y otros compromisos

De buena mañana, se han anunciado importantes compromisos. La aseguradora francesa AXA anunció que cuadruplicará sus inversiones en proyectos respetuosos con el medio ambiente en 2020 hasta alcanzar los 9.000 millones de euros y que desinvirtió aún más en la industria del carbón. “En 2015, AXA se comprometió a alcanzar 3.000 millones de euros en inversiones verdes para 2020. Dado que ya se alcanzó este objetivo, el Grupo decidió cuadruplicar su objetivo original y alcanzar los 12.000 millones de euros para 2020”, dijo la aseguradora.

Axa se dirigirá a las empresas que obtienen más del 30% de sus ingresos del carbón. También dijo que no aseguraría ninguna nueva mina de carbón o proyectos relacionados con las arenas bituminosas, incluidos los negocios de oleoductos asociados.

El banco holandés ING y el carbón

Mientras tanto, antes del final de 2025, ING dejará de financiar a cualquier eléctrica en la que el carbón suponga más del 5% de su producción energética, según ha anunciado el banco holandés. En cambio, seguirá prestando dinero a las empresas con proyectos de energía renovable y a nuevos clientes cuya dependencia del carbón sea inferior al 10%, siempre que tengan una estrategia en marcha para reducir ese porcentaje a cero de aquí a 2025.

El banco también avanzó que no otorgará préstamos individuales a centrales térmicas en este periodo. La medida supone un cambio de ritmo en los esfuerzos de ING para favorecer la transición mundial hacia una economía baja en emisiones pactada en París en 2015 en el acuerdo global sobre cambio climático. “Somos conscientes de que contribuir al Acuerdo de París tiene que ver también con elegir claramente lo que no vamos a seguir financiando, sobre todo cuando hay buenas alternativas disponibles”, dijo el vicepresidente de ING, Koos Timmermans.

“Estamos tomando este paso decisivo en el marco de nuestra ambición general de apoyar la transición energética”.

Fondo de inversión

Por otro lado, un total de 225 fondos de inversión de todo el mundo lanzaron una iniciativa conjunta sin precedentes para presionar de forma directa e indirecta a cien de las mayores compañías contaminantes para que reduzcan sus emisiones y avancen hacia la transición energética.

Los firmantes del “Climate Action 100+” gestionan activos por valor de 26,3 billones de dólares (22,3 billones de dólares) e hicieron público su compromiso durante la cumbre. Su estrategia abarca los próximos cinco años y de forma anual publicará un informe con los avances.

Los fondos se comprometen a trabajar con las empresas en las que invierten para garantizar que estas actúan para minimizar los riesgos del cambio climático y maximizar las oportunidades que presenta la transición energética. Los firmantes, según indicaron, pedirán a los consejos ejecutivos de esas compañías que trabajen para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y para que cuenten con un marco de gobernanza claro que tenga en consideración esos desafíos y oportunidades. Las empresas implicadas trabajan principalmente en el sector del gas, del petróleo, de la energía eléctrica y del transporte.

A la hora de tomar sus decisiones financieras, los inversores podrán tener en cuenta los progresos que hagan esas compañías. “Juntarnos como inversores globales lanza un mensaje claro y consistente”, destacó la directora de Inversión Responsable del banco HSBC, Stephanie Maier, que confió en que esta unión sirva para que se tomen las acciones necesarias contra el impacto del cambio climático

Inversionistas que se incluyen en el Pacific Investment Management Co, Amundi, Legal & General Investment Management, Northern Trust y Aegon afirmaron que pretenden trabajar con las 100 mayores compañías contaminantes para frenar las emisiones. Eso, dijeron, sería más efectivo que amenazar con suspender sus inversiones en compañías como Coal India, Gazprom, Exxon Mobil y China Petroleum & Chemical Corp. “Pediremos a las empresas (…) que reduzcan las emisiones y las reduzcan en línea con los objetivos de París”, declaró Anne Simpson, directora de inversiones California Public Employees’ Retirement System.

Ausencias importantes

China, India o Canadá, grandes emisores de gases de efecto invernadero, estarán en la cumbre solo representados a nivel ministerial. Y los Estados Unidos, cuyo presidente no fue invitado, tendrá en su nombre a un funcionario de la embajada. “No importa que Donald Trump le haya dado la espalda al acuerdo de París”, dijo el lunes el ex gobernador de California Arnold Schwarzenegger, enfatizando el compromiso de los estadounidenses en todos los niveles. “Nadie se ha dado por vencido … Nosotros, a nivel subnacional, nos haremos cargo”, insistió el fundador de la R20, red de autoridades regionales. Sin embargo, las preocupaciones son grandes; por ejemplo, Estados Unidos ha donado mil millones de dólares en los tres prometidos al Fondo Verde de la ONU.

Habla Macron en Le Monde

El presidente francés Emmanuel Macron declaró en una entrevista con el diario Le Monde que es necesaria “una movilización mucho más fuerte” para contener el aumento de las temperaturas por debajo del umbral de 2 grados. “Estamos muy lejos del objetivo del acuerdo de París para contener el aumento de las temperaturas por debajo del umbral de 2 grados, y si es posible 1,5 grados. Sin una movilización mucho más fuerte, un choque en nuestros propios modos de producción y desarrollo, no tendremos éxito”, expone Macron. “Los compromisos internacionales nos ubican hoy en una trayectoria de calentamiento global de 3.5 grados”, dice.

“Lo que salvará el clima ya no son grandes cumbres diplomáticas clásicas; es una movilización de todos los días; mucha más transparencia, impulsos permanentes y es el conjunto de los componentes de la sociedad “, dice en la entrevista. “Esa es exactamente la razón por la cual se concibió esta cumbre; su propósito es combinar mensajes de indignación, porque las personas se han quedado dormidas, y un llamamiento a la movilización, la acción concreta. muchos sujetos han sido abandonados o abandonados “, dijo Macron.

Fuente: La Vanguardia