SALA DE PRENSA

La agricultura seguirá en negociaciones del clima con planes de adaptación

La agricultura seguirá formando parte de las negociaciones sobre el clima y de los planes de adaptación de los países, pese a las dificultades que ha tenido el sector para avanzar en la agenda durante la pasada cumbre de Marrakech.

El especialista en cambio climático de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) Alexandre Meybeck explicó hoy en un acto que la cumbre del clima celebrada el pasado mes en esa ciudad marroquí (COP22) ha dado “prioridad a la acción en los planes nacionales de adaptación” al cambio climático.

Aunque en un primer momento los países pensaron en retrasar la fecha límite para la presentación de esos planes hasta febrero de 2018, finalmente decidieron adelantarla a octubre del año que viene, destacó Meybeck.

Al menos 131 de los 189 países que integran la Convención de cambio climático de la ONU han incluido la adaptación del sector agrícola (cultivos, ganadería y bosques, sobre todo) en sus estrategias para hacer frente al cambio climático.

Los países más pobres esperan a partir de esos planes de adaptación poder acceder a la financiación internacional, vista igualmente como una posibilidad para desarrollar sus economías, aunque todavía deberán esperar meses para que se fijen planteamientos más concretos.

Por el momento, entre las medidas aprobadas en el plano financiero está la autorización del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés) a dar ayudas de hasta 3 millones de dólares por país con vistas a apoyar la implementación de ese tipo de medidas.

Meybeck aseguró que las futuras conversaciones sobre agricultura deberán ser útiles para el resto de negociaciones, por lo que resaltó el interés de la FAO en “facilitar el diálogo entre los distintos sectores” a lo largo del proceso.

El Acuerdo de París sobre cambio climático firmado a finales de 2015, que entró en vigor el pasado 4 de noviembre y ya ha sido ratificado por 115 países y la Unión Europea, reconoce la importancia de garantizar la seguridad alimentaria, entre otros aspectos.

La cumbre del clima de Marrakech concluyó el pasado 18 de noviembre con la aprobación de un documento que da los primeros pasos en la redacción de un conjunto de reglas que regirán el Acuerdo de París y que deberá estar concluido en 2018, dos años antes de que el pacto empiece a funcionar.

Aunque no estuvo en el centro de las conversaciones, el director de Clima de la FAO, Martin Frick, subrayó la influencia que ejercieron los responsables gubernamentales de agricultura desplazados a Marrakech para incluir en la resolución final los desafíos a los que se enfrenta el sector agrícola por la acción del clima.

El cambio climático, reflejado en la subida de las temperaturas y la intensificación de los desastres naturales, hace especialmente vulnerable a la población rural, donde se concentra un 80 % de los más pobres del planeta y que tiene en la agricultura su principal medio de vida.

Además, alrededor del 24 % de las emisiones de gases de efecto invernadero proceden de la deforestación, la agricultura, la ganadería y otros usos del suelo, unos niveles que deberán reducirse en línea con los compromisos que los países están dispuestos a cumplir a partir de 2020.

Fuente: La Vanguardia