SALA DE PRENSA

España firmará “seguro” en Nueva York el 22 de abril el Acuerdo del Clima y estudia representación “al más alto nivel”

España acudirá “seguro” el próximo 22 de abril a Nueva York (Estados Unidos), a la firma del Acuerdo del Clima alcanzado en diciembre de 2015 en París y está “sobre la mesa que pueda estar representada al más alto nivel”, en alusión al Rey Felipe VI, según la directora de la Oficina Española de Cambio Climático, Valvanera Ulargui.

La firma del acuerdo puede realizarse por parte del jefe de Estado o bien del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, o bien, de otro representante, como la ministra de Medio Ambiente o del Embajador de España ante la ONU si se les habilitan unos poderes especiales.

La directora general ha afirmado en una entrevista con Europa Press que España estará “seguro, el 22 de abril, a firmar el acuerdo”, aunque aún falta por confirmar quien pondrá su rúbrica. Después de la firma se abrirá la ratificación y algunos países, muchos de los pequeños estados insulares, que ya han confirmado que harán en el mismo acto los dos trámites. Ese no será, sin embargo, lo que hará España, que ratificará el acuerdo junto con los Veintiocho Estado miembro de la Unión Europea, que presentarán sus instrumentos a la vez.

Ulargui ha explicado que la tramitación de la ratificación es más larga, porque la UE debe presentar la distribución de la reducción de los sectores difusos, el reparto de esfuerzos en 2030, lo que “podría retrasar la ratificación del esfuerzo de la UE”.

Precisamente, según ha informado este viernes en el Consejo Europeo de Medio Ambiente se ha discutido la “oportunidad” de que la UE pueda lograr una “ratificación temprana” del acuerdo de París para no perder la “larga trayectoria y el liderazgo en la lucha contra el cambio climático” después de la ambición y los esfuerzos realizados en la labor diplomática.

“Todos (los Estados miembro de la UE) estamos de acuerdo en que hay que mantener la visibilidad política pero ahora (el viernes) hay que valorar como se puede hacer jurídicamente”, ha manifestado.

Con todo, para la directora el Acuerdo del Clima de París es “una señal clara” de que todos los países van hacia una economía baja en emisiones, pues hay 189 planes de acción climática presentados ya en Naciones Unidas. A su juicio, esto pone de manifiesto que “nadie duda de que la única forma de crecer es reduciendo emisiones y que esto tiene beneficios sociales y ambientales”.

Sin embargo, ha destacado que los 189 planes, que deberían llevar a limitar la temperatura global del planeta a 1,5 o 2 grados centígrados, de momento se quedan en torno a un grado más, por lo que “hay que lograr cerrar un grado menos con mecanismos y gobernanzas”. En su opinión, la Cumbre de París ha cambiado “totalmente” la forma de trabajar para dar solución al reto y, entre los cambios principales es que tendrá mucha importancia la cooperación de países y esfuerzos para lograr el objetivo global”.

UN DESEO: CUANTIFICAR LA SENDA DE CUMPLIMIENTO

Ulargui ha defendido que el Acuerdo de París es “muy bueno” ya que ha logrado que todos los países se comprometan a un mismo objetivo, aunque echa en falta que se incluyera un objetivo cuantificado en la senda del cumplimiento” para 2050 para dar “más rigor al acuerdo”.

Entre los aspectos positivos, ha añadido que sí se ha logrado establecer ciclos de revisión cada cinco años, cuando se evaluarán todos y cada uno de los objetivos nacionales, se mantendrán y se mejorarán. “Esto va a ser fundamental para alcanzar el reto de los 2 grados centígrados. Un objetivo a medio plazo hubiera sido un éxito completo”, ha valorado.

También considera importante acelerar los planes de trabajo para lograr establecer un sistema de contabilidad de CO2, de forma que se contabilicen las emisiones igual en España que en China. Esto ya funciona con el Protocolo de Kioto, pero el resto de países no estaban obligados a hacerlo.

La directora de cambio climático ha indicado que esto tendrá un coste en tiempo y dinero porque habrá que capacitar a los países y destinar grandes recursos, de modo que estar será un de las grandes prioridades, como el desarrollo de los mercados de carbono, a lo que seguirán las políticas de mitigación y de reducción de emisiones.

CRECIMIENTO DE EMISIONES EN ESPAÑA

Tras la publicación de los últimos datos de emisiones en España, los de 2014 que confirman un incremento del 0,5 por ciento respecto a 2013, Ulargui ha valorado que pese al aumento, es “el primer año de crecimiento con incremento de emisiones por debajo del PIB”.

Por ello, admite que hubiera sido mejor descender aunque lo positivo es que las emisiones han subido a diferente ritmo que la economía. “Se está desacoplando el crecimiento económico de las emisiones de CO2. Queremos que el PIB crezca, pero sin que suban las emisiones”, ha planteado.

Igualmente, ha indicado que la tendencia de España está “en la senda del cumplimiento” y que la Agencia Europea del Medio Ambiente dice que “España está cumpliendo, por debajo del objetivo anual”.

Respecto a los sectores difusos, ha agregado que las emisiones de GEI han descendido, con medidas como las 43 incluidas en la Hoja de Ruta 2020 y que ya está activada en un 80 por ciento, con medidas como el impuesto de gases fluorados y medidas de eficiencia energética que junto con otras “provocan un efecto directo en las emisiones” y ahorros de las inversiones y la generación de 54.000 empleos nuevos hasta 2020.

En concreto, se ha referido también a los planes como los PIMA Aire que le gusta “mucho” porque es fiscalidad ambiental, algo que se requiere desde la Unión Europea, aunque advierte de que hay que encontrar un equilibrio para tener un carácter neutro den los gravámenes donde el elemento ambiental sea una variable.

En total, ha dicho que entre las medidas del Gobierno se han destinado a la lucha contra el cambio climático desde 2012 un total de 43 millones de euros, con cerca de 200 proyectos de reducción de emisiones aprobados desde entonces, que han supuesto la adquisición de 4 millones de toneladas de reducciones de CO2.

Mientras, de los Planes de Impulso al Medio Ambiente ha dicho que son una “herramienta” que tiene un efecto positivo sobre el desarrollo económico y el fomento del empleo. Hasta la fecha se han lanzado los planes Pima Sol, Pima Aire, Pima Residuos, Pima Tierra, Pima Transporte, Pima Adapta y Pima Empresa, que suman un total de 93,3 millones de euros.

Algunas otras medidas de esta Hoja de Ruta incluyen incentivos al transporte colectivo, rehabilitación, eficiencia, o la creación de corredores eléctricos de larga distancia para fomentar el uso del coche eléctrico y renovación del parque automovilístico, entre otras.

POTENCIAL RENOVABLE ENORME

La directora de cambio climático considera que el potencial de España en energías renovables es “enorme” ya no solo por su capacidad de instalación, sino por las interconexiones eléctricas, un asunto en el que asegura que España está haciendo “uno de sus grandes esfuerzos”.

En este ámbito se ha referido también a la propuesta energética del PSOE para gobernar, que incluye el cierre de las centrales nucleares al cumplir 40 años, sobre la que indica que es preciso dar mensajes coherentes en clima, energía, transportes, agricultura y, en definitiva, empezar a estudiar como cumplir los compromisos de París de forma consistente con las políticas.

Por ello, ha recordado que en 2018 termina el “periodo de gracia” para los subsidios del carbón, una fecha “a la vuelta de la esquina” que cree criticable que es seguir dando subsidios a esta fuente energética es no es un mensaje coherente. “sería fundamental empezar a hacer un trabajo de consistencia y coherencia en todas las políticas que tienen un impacto en las emisiones. Cuanto antes lo hagamos, antes vamos a crecer y a notar un impacto positivo”, ha sentenciado.

Fuente: La Vanguardia