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El gas que está cambiando el clima bate un nuevo récord histórico

La concentración atmosférica de dióxido de carbono (CO2) medida en el observatorio de Mauna Loa, de la NOAA , en Hawái aumentó durante el 2015 en 3,05 partes por millón (ppm), el mayor incremento registrado desde que hace 56 años se iniciaron este tipo de investigaciones.

Además, el 2015 fue el cuarto año consecutivo en el que la concentración atmosférica de este gas asociado al cambio climático creció más de 2 ppm, situando el promedio anual por encima de las 400 ppm, según ha destacado Pieter Tans, científico principal de la Red de Estudio Global de los Gases de Efecto Invernadero de la Administración de la Atmósfera y los Océanos (NOAA) de Estados Unidos.

Gran aumento desde la industrialización

Los expertos calculan que a mediados del siglo XIX, antes de la industrialización, la concentración de CO2 en la atmósfera terrestre era de unas 280 ppm. En cambio, en febrero de 2016, el nivel de CO2 atmosférico global promedio se situó en 402,59 ppm. Los niveles de gases de efecto invernadero que se han presentado ahora se midieron de forma independiente por el Laboratorio de Investigación del Sistema Terrestre de la NOAA y por la Institución Scripps de Oceanografía.

“Los niveles de dióxido de carbono están aumentando ahora de forma más rápida de lo que lo habían hecho en cientos de miles de años”, ha destacado Pieter Tans, “Estamos en algo parecido a una explosivo, en comparación con el ritmo natural de este tipo de procesos”.

El aumento es ahora 200 veces más rápido

La última vez que la Tierra experimentó un aumento de CO2 tan importante y sostenida como la actual fue hace entre 17.000 y 11.000 años, en un periodo en el que la concentración atmosférica de este gas aumentó en una 80 ppm (pero en 6.000 años). Por tanto, los datos de la NOAA indican que el aumento actual es una 200 veces más rápido, ha apuntado Pieter Tans.

El gran salto en la concentración de CO2 en el 2016 parece estar afectado no sólo por el aumento de las emisiones de las actividades humanas sino también por el fenómeno El Niño y sus efectos en diversos elementos del clima y los ecosistemas, ha indicado la NOAA.

Fuente: La Vanguardia