SALA DE PRENSA

Con el plan climático de Rusia se alcanza casi el 80% de las emisiones del mundo industrializado

Con la presentación por parte de la Federación de Rusia a la ONU de su plan de acción climática, ya son 32 los países desarrollados que han dado a conocer su contribución al nuevo acuerdo universal sobre cambio climático de París 2015. Esos países suponen casi el 80 por ciento de las emisiones procedentes del mundo industrializado.
Estas cifras se basan en los informes nacionales que presentan los propios países industrializados parte de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (CMNUCC).
“Damos la bienvenida a la presentación temprana por parte de la Federación de Rusia que constituye un impulso extra a los importantes esfuerzos globales que se están llevando a cabo. Se espera que los países industrializados lleven el liderazgo mundial en la reducción de gases de efecto invernadero. Animo a todas las naciones industrializadas a que presenten sus contribuciones lo antes que puedan”, dijo Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC.
Según los datos de la CMNUCC, con la contribución de la Federación de Rusia, ya han presentados sus planes dos tercios de los países industrializados, que suponen un 80 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Transmitiendo sus planes climáticos, estos países han puesto sobre la mesa su propuesta de ambición para el nuevo acuerdo que será suscrito en París, en diciembre y que entrará en vigor en 2020.
La presentación de las contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional es una buena señal de cara al acuerdo de París, dijo la Sra. Figueres.
Todas las contribuciones presentadas pueden ser consultadas en esta página web. Hasta ahora ya son 35 las partes de la CMNUCC que han presentado sus contribuciones. Se trata de todos los países de la Unión Europea, la Comisión Europea, México, Noruega, Suiza, Estados Unidos, Federación de Rusia y Gabón. México fue el primer país en desarrollo en presentar su plan y hoy le ha seguido Gabón, que se ha convertido en el primer país africano en hacerlo.
Se espera que los gobiernos alcancen un nuevo acuerdo climático universal en París. El objetivo es lograr un acuerdo al que contribuyan todos los países ahora y en futuro, en función de sus circunstancias nacionales, para evitar que el calentamiento global supere los 2ºC y que permita adaptar las sociedades a los efectos presentes y futuros del cambio climático.
Los gobiernos acordaron presentar sus INDCs por adelantado de cara a París, asegurando que esas contribuciones no serían menos ambiciosas que planes anunciados con anterioridad. Para el 1 de noviembre de 2015, la CMNUCC preparará un informe de síntesis con los efectos agregados de las contribuciones recibidas.
La ciencia es clara al respecto, el acuerdo de París tiene que poner al mundo camino de lograr un objetivo tripartito: que las emisiones globales toquen techo en la próxima década, una descarbonización profunda de la economía en todo el mundo y el objetivo de alcanzar la neutralidad climática cuanto antes en la segunda mitad de este siglo.
Las contribuciones INDCs que se presenten este año no sumarán las reducciones necesarias para alcanzar la neutralidad climática a largo plazo y la Sra. Figueres ha dejado claro que es por esta razón que en París se debe poner de manifiesto una concordancia entre la economía global y lo que la ciencia nos está diciendo, y ese alineamiento debe aumentar con el tiempo a lo largo de varias décadas.
Para ello hace falta un marco de apoyo financiero y un marco tecnológico sujeto a revisiones regulares y rigurosas a partir de 2020. En los dos casos, los gobiernos ya cuentan en su haber con una serie de logros a partir de los cuales se puede avanzar para que París sea un éxito.

 

Fuente: UNFCCC