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El 92% de las empresas españolas tiene objetivos establecidos para reducir emisiones de CO2, según un estudio

El 92% de las empresas españolas tiene objetivos establecidos para reducir las emisiones de dióxido de carbono, según se desprende del informe ‘Climate Change Report 2017: Marcando el Camino’, elaborado por ECODES y presentado este martes, 6 de febrero, en Madrid.

La edición en español del informe se ha publicado en el Climate Discussion Forum 2018, un evento anual organizado por PwC en Madrid. El documento recoge las calificaciones de liderazgo, desempeño y transparencia en relación al cambio climático realizadas por PwC y ha contado con la presencia de la ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina.

De este modo, se constata que las empresas están planificando su futuro ‘bajo en carbono’ no sólo implementado medidas para reducir sus emisiones (un 92%), sino que un 70% de ellas van a aplicarse en los próximos cinco años y un 30% extendiéndose más allá de una década.

El estudio también revela que el 100% de las compañías encuestadas rinde cuentas respecto al cambio climático y que el 90% ofrece incentivos económicos para cumplir con sus objetivos medioambientales.

Además, refleja que el 20% de los encuestados está comprometido –o tiene ya establecidos– objetivos alineados con la ciencia climática, es decir, se han anticipado a su crecimiento futuro comprometiéndose de manera formal a establecer objetivos para reducir sus emisiones a través de la iniciativa ‘Science Based Targets initiative’, siendo Ferrovial y Telefónica las dos empresas que hasta ahora los tienen oficialmente aprobados.

Los autores del informe subrayan que estos objetivos están en línea con el nivel de descarbonización requerido para mantener el incremento de la temperatura global por debajo de los 2 grados Celsius, el principal objetivo del Acuerdo de París sobre Cambio Climático firmado por alrededor de 200 países.
El estudio añade que las empresas españolas han tomado el liderazgo involucrando a altos ejecutivos. Así, el 100% de las empresas encuestadas atribuye la responsabilidad de las acciones medioambientales a sus máximos ejecutivos, un 90% emplea incentivos económicos para cumplir con los objetivos y un 31% usa incentivos no económicos.

El documento detalla que la transición hacia una economía baja en carbono está impulsando la innovación: el 78% de las empresas encuestadas permite a terceros a reducir las emisiones a través de sus productos y servicios; el 76% de las reducciones de CO2 estimadas se deben a iniciativas relacionadas con el diseño de producto; y el 37% de las empresas tienen objetivos relacionados con la producción de energía renovable, un porcentaje superior a que la media europea (29%).

Los autores del estudio han añadido que solo el 50% de la muestra respondió a CDP, aunque representan a más del 90% de la capitalización de mercado. En la actualidad, un 78% de los encuestados verifica de forma independiente al menos el 70% de sus emisiones directas, lo que se sitúa por encima de la media europea, del 68%.

“PROGRESO SIN PRECEDENTES”

En la presentación, el director general de CDP Europa, Steven Tebbe, ha asegurado que “las empresas españolas han logrado un progreso sin precedentes al acelerar sus acciones contra el cambio climático. En muchos sentidos, están estableciendo el estándar, con las juntas directivas liderando la estrategia medioambiental en las empresas”.

“No obstante, este informe también revela a los ganadores y perdedores que emergen de esta transición –ha alertado–. La mayoría de las empresas analizadas no parece tener aún objetivos a largo plazo adecuados. Por eso, instamos a este grupo de compañías a ser más ambiciosas y a alinear sus objetivos con la ciencia climática”.

Por su parte, la socia responsable de Sostenibilidad de PwC, María Luz Castilla, ha apuntado que “el cambio climático es una fuente potencial de riesgos para las empresas (regulatorios, tecnológicos, de mercado, de transición, etc.) y las empresas españolas deben analizar las implicaciones financieras del cambio climático para responder a las demandas de los mercados financieros”.

“Pero sin duda, la transición hacia una economía baja en carbono genera importantes oportunidades de negocio, que las empresas españolas pueden aprovechar, posicionando su liderazgo en el CDP para fortalecer su competitividad”, ha avanzado.

Por último, para el director ejecutivo ECODES, Víctor Viñuales, “crece rápidamente la convicción de las oportunidades que tienen y tendrán las empresas alineadas con la agenda global del clima. Hoy, las empresas que apostaron por los coches eléctricos, las empresas de energías renovables, las de eficiencia energética… todas ellas tienen el futuro despejado”.

“Toda la economía amiga del clima tiene el viento a favor. A esto se suma un gran tsunami de inversores que empujan a favor de las empresas amigas del clima y castigan con su omisión a las empresas que hacen negocio dañando la sostenibilidad del planeta”, ha concluido.

Fuente: La Vanguardia